{"id":952,"date":"2014-08-10T19:05:56","date_gmt":"2014-08-10T19:05:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.edgarvidaurre.org\/?page_id=952"},"modified":"2018-02-24T00:16:35","modified_gmt":"2018-02-24T00:16:35","slug":"952-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/?page_id=952","title":{"rendered":"Algunas revelaciones por la Gracia de &#8220;Las Gracias&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"twitter-share\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?via=evidaurre\" class=\"twitter-share-button\" data-size=\"large\">Tweet<\/a><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/20714_119479-800x601.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-959\" src=\"https:\/\/www.edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/20714_119479-800x601.jpg\" alt=\"20714_119479 (800x601)\" width=\"800\" height=\"601\" srcset=\"https:\/\/edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/20714_119479-800x601.jpg 800w, https:\/\/edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/20714_119479-800x601-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">Lo de &#8220;Las tres Gracias&#8221;, es asombrosamente cierto y determinante para las esencialidades del alma. En estos d\u00edas, las tres gracias caraque\u00f1as que se me han venido revelado de manera sobr<span class=\"text_exposed_show\">evenida: Ana Mar\u00eda Hurtado, Flavia Pesci Feltri y Sandy Juhasz, me han dado la evidencia irrefutable de ello.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este proceso del \u00e1nima y la doncella (incluso el de &#8220;la Doncella y la Muerte&#8221;) que tanto me ha venido inquietando en los \u00faltimos a\u00f1os, la transformaci\u00f3n de lo femenino y la individuaci\u00f3n en t\u00e9rminos Junguianos de la mujer (lo inmanente), la interacci\u00f3n de su \u201cAnimus\u201d y los encuentros con lo otro (lo trascendente) que convocaran finalmente la m\u00e1xima instancia de su transformaci\u00f3n, de su fecundaci\u00f3n, (tambi\u00e9n como el lugar donde se gesta aquello que se ha fecundado) me han llevado al origen, a la primera doncella: Eva. Curiosamente esta doncella se llama literalmente &#8220;Vida&#8221;, aunque con ella se inicie tambi\u00e9n nuestra muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto nos remite a los G\u00e9nesis, al proceso de la creaci\u00f3n, especialmente a esos momentos iniciales, a la aparici\u00f3n y el despliegue del verbo, la palabra, la llegada a la conciencia. Digo esto porque en la foto que hace poco vi de Sandy abrazada del \u00e1rbol (blanco y negro), la imagen reson\u00f3 de una manera muy fuerte con el arquetipo original y primario de esa mujer resurgida junto al \u00e1rbol: el \u00e1rbol de la conciencia, el \u00e1rbol que divide el bien del mal (tambi\u00e9n la luz y la sombra?).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si quisi\u00e9ramos utilizar la met\u00e1fora m\u00e1s extrarodinaria y abarcante de la luz, esta no ser\u00eda otra que la conciencia. Despu\u00e9s de que el ser humano entra a formar parte de la creaci\u00f3n, la resonancia con esas vibraciones lo han llevado a replicar este acto y su din\u00e1mica a trav\u00e9s del arte como expresi\u00f3n individual del acto creador, la trascendencia del arte como expresi\u00f3n de este proceso de emanaci\u00f3n y despliegue que la constituye. Viene entonces Flavia a trav\u00e9s de su evocaci\u00f3n de Vicente Huidobro, m\u00e1ximo exponente de \u201cEl Creacionismo\u201d en t\u00e9rminos po\u00e9ticos (creo que no hay otro \u00e1mbito que el po\u00e9tico para explicar de manera absoluta estos procesos) del vinculo original de la palabra y el lenguaje como medio de expresi\u00f3n abarcante y total. Por si fuera poco, Ana Mar\u00eda, pone en su muro ese p\u00e1rrafo a-brumante (por asombroso) de Pascal Quignard en donde la bruma y la palabra se mezclan en esa niebla primordial y original que esta siempre en el umbral que une lo ca\u00f3tico y la forma. Palabra y Bruma Inseparables desde el primer aliento: el verbo. Lo siempre inminente, por llegar&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hacemos una lectura poetica-abarcante, del G\u00e9nesis (no solo el de la Tora y la Biblia Cristiana), veremos como a partir de ese eje central que une lo de arriba y lo de abajo, la luz y la sombra, el cielo y el infierno, es decir del Arbol de la conciencia del bien y del mal, se establece en la psique del ser humano esa sensaci\u00f3n de desprendimiento, de separaci\u00f3n, que nos hace sentir que la creaci\u00f3n es una cosa diferenciada de nuestra individualidad. La primera palabra, el primer aliento, es el Verbo: la palabra indiferenciada. Esta palabra hay que llevarla al plano de la conciencia, al plano de la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre en este af\u00e1n (y digo \u201chombre\u201d en sentido estricto y literal), quiere llevar a ese plano consciente, no solo a los elementos de la creaci\u00f3n, sino incluso a su propia Anima, su n\u00facleo emocional, aquello que lo anima, lo nutre lo vincula. No en balde los sabios Leroi y Gourham, nos interpretan ese momento, con la salida de Eva del costado de Adan. Dicen Leroi y Gourham, que los aspectos puramente inmanentes del hombre, ser\u00e1n invisibles o imposibles de ver, si no hay reflejo, trascendencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eva, o el elemento femenino-emocional, se encontraba totalmente integrado e indiferenciado en el ser humano en lo mas hondo de si. El hombre, en su pretensi\u00f3n de confiar solamente en el aspecto luminoso-racional, saca hacia afuera, es decir trasciende este elemento inmanente hacia el afuera para verlo, para poder mirarlo. Esto implica de manera casi irrevocable la sensaci\u00f3n, de separaci\u00f3n, de que el todo y nosotros estamos diferenciados a trav\u00e9s de la conciencia individual. Eva seduce, al hombre, Lo lleva a la \u201ctrampa\u201d con la dulzura del fruto de ese \u00e1rbol, para que acceda de manera definitiva, a la luz del entendimiento, a la conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el hombre ha pecado contra su propia consistencia, pues al sacar hacia el afuera el aspecto emocional que lo conforma, estar\u00e1 condenado a entender desde una percepci\u00f3n puramente racional, parcial, anal\u00edtica, donde solo hay luz. De todas maneras la resonancia con Ariadna y Teseo se me antoja asombrosa. Es Ariadna quien lleva a Teseo de regreso a la luz, luego de su llegada al centro del laberinto. En en el caso de esta primera doncella Eva, es ella tambi\u00e9n quien lleva a Adan a la conciencia, es decir a la luz, desde ese centro o \u201cAxis Mundi\u201d de cuyo punto giratorio y centr\u00edfugo (o su reverso centr\u00edpeto) sale la fuerza vnculante desde el adentro o hacia el afuera, de toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al darle el fruto del bien y del mal, ella le muestra ambos aspectos unidos por el fruto, tal y como Ariadna le otorga a Teseo el hilo conductor, el vinculo, el nudo. En el caso de Adan, este solo vera la divisi\u00f3n, no la uni\u00f3n, pues esta despojado, condenado a NO ver tambi\u00e9n y simult\u00e1neamente desde ese otro aspecto de la conciencia: \u201cla conciencia emocional\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es impresionante ver como de manera clara, el G\u00e9nesis nos dice que en el principio Adan sue\u00f1a con Eva, Adan solo puede acceder a Eva a trav\u00e9s del entorno an\u00edmico del sue\u00f1o: \u201cel sue\u00f1o de Adan\u201d. Al despertar a la conciencia, junto al \u00e1rbol, se producir\u00e1 entonces la palabra individual, la palabra racional, la palabra anal\u00edtica&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa \u201cGracia\u201d que el creador le otorga l hombre a trav\u00e9s del poder de nominar cada cosa que forma parte del esplendor de la creacion. En el caso de Ariadna y Teseo, ella sera lo que se transforma, la que llega a la conciencia, la portadora del hilo conductor entre los mundos. Es el hilo de Ariadna quien conduce y nos permite recorrer el camino de la conciencia. Para ello se debe llegar primero al centro del laberinto Yo dir\u00eda incluso que ella es la conciencia, la que gu\u00eda. Visto asi Teseo y Ariadna est\u00e1n separados, pero al llegar Teseo a la luz, se abrazan en un acto unificador, fecundante. Deviene entonces otro ser. Es por ello que Ariadna llora, se lamenta. El hilo se corta como se corta el cord\u00f3n simbi\u00f3tico para que se consolide el nacimiento, llora por el hijo separado, y as\u00ed por ciclos permanentes de separacion-union-fecundacion-separacion. Esto solo se podr\u00e1 entender con la llegada a la conciencia total, es decir entendiendo la integraci\u00f3n, la s\u00edntesis de luz y sombra, bien y mal, emoci\u00f3n y raz\u00f3n, pero sobre todo el ritual que lo precede todo: vida-muerte-resurrecion.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adan y Eva a trav\u00e9s del fruto, acceden a la conciencia, y por ende a la conciencia de la muerte y de la transformaci\u00f3n, como elemento esencial de estos procesos. Por su parte, Ariadna es fecundada a su&nbsp;llegada a la luz de la conciencia y esto nunca se hubiera logrado sin el intervenci\u00f3n de Teseo. Es por ello que el paso de esta transformaci\u00f3n la llevara al plano de Dionisio. Para corroborar esto, otra advocaci\u00f3n del mito de Ariadna, pauta que esta muere y baja al Hades. Alli es fecundada y da a \u201cluz\u201d, es decir que ella lleva a la luz, al hijo en el inframundo. Personalmente, creo y siento que la \u201cAriadna puber\u201d muere (tenia que ser frente a la mas originaria y vastas de las aguas, es decir \u201cel mar\u201d), para que surja esa otra Ariadna integrada, transmutada en si-misma. Este evento ha sido denominado \u201cnacimiento en la muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas revelaciones terminan de mostrarme por la gracia de \u201cLas Gracias\u201d el secreto de ese proceso an\u00edmico. Gracias a las Gracias (las que me poseen en este momento, las caraque\u00f1as), siento de una manera muy intensa que la alternancia entre lo inmanente y lo trascendente, nuestra sensaci\u00f3n de individualidad y la de formar parte de \u201cUn Todo\u201d, la necesidad de trascender lo inmanente para verlo con los ojos, es el secreto. Igualmente ahora se me revela el reverso de este \u00fanico camino que nos lleva hacia y desde la conciencia. Es decir hacer inmanente lo trascendente para entenderlo con el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dec\u00eda, para mi sentir personal Ariadna y Teseo, al igual que Adan y Eva son hermanos gemelos, lo gemelar que expresa la divisi\u00f3n de la unidad primordial. El \u00e1rbol y el hilo expresan el vinculo, la posibilidad de uni\u00f3n (obviamente su reverso tambi\u00e9n expresa la divisi\u00f3n, la linea divisoria). Para entenderlo, El Animus de Ariadna debe bajar al inframundo, a los infiernos, a la sombra, al centro. Esta conciencia la integra, la fecunda. Siento igualmente, que la secuencia de lo gemelar y especular, debe desembocar en el origen, es decir, en el hermafrodita, en el andr\u00f3gino primordial, perfecto pero sin posibilidades de verse de manera especular o a trav\u00e9s de los espejos\u2026es necesario entonces entender el porqu\u00e9 de la necesidad de los reflejos y de los espejos, aquello que nos impulsa a trascender hacia un horizonte reflejado, vernos, la inflexi\u00f3n indispensable que tenemos que dar hacia ese horizonte trascendido para poder ver de frente lo que es imposible de ver de manera integrada. Contradictoriamente tambi\u00e9n es la necesidad de integrar nuevamente lo fragmentado. Como en el mito de Rebis, y su resonancia con el mito de Ad\u00e1n y Eva. Claro est\u00e1 que en el G\u00e9nesis, se plantea que Ad\u00e1n y Eva estaban fundidos inicialmente, y por eso la separaci\u00f3n se produce tomando el componente femenino del interior en el costado, separando al ser humano en hombre y mujer, raz\u00f3n y emoci\u00f3n, luz y sombra. Ca\u00edn logra diferenciarse a s\u00ed mismo de Abel, su gemelo. De ah\u00ed la maca en su frente (s\u00edmbolo de la conciencia? de ese ojo central que ve con el alma?)&#8230; sin embargo debe errar solitario ayuntando con la tierra en busca de su \u00e1nima perdida, su verdadera mitad, su integraci\u00f3n final y fecundadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es ahora que empiezo a entender la \u201cUnidad\u201d y su radiante pluralidad. revelaci\u00f3n de v\u00ednculos que se conectan a trav\u00e9s del hilo, del fruto apasionado cuyo dulzor&nbsp;me ha llevado a este \u201cEstado de Gracia\u201d&#8230;bendecido por la hemostasis de la trinidad as\u00ed&nbsp;manifestada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo de &#8220;Las tres Gracias&#8221;, es asombrosamente cierto y determinante para las esencialidades del alma. En estos d\u00edas, las tres gracias caraque\u00f1as que se me han venido revelado de manera sobrevenida: Ana Mar\u00eda Hurtado, Flavia Pesci Feltri y Sandy Juhasz, me han dado la evidencia irrefutable de ello. Este proceso del \u00e1nima y la doncella&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":5,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false},"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/P9ptYK-fm","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/952"}],"collection":[{"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=952"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1404,"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/952\/revisions\/1404"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/5"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}