{"id":147,"date":"2011-05-12T01:52:39","date_gmt":"2011-05-12T01:52:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.edgarvidaurre.org\/?page_id=147"},"modified":"2018-02-24T00:17:49","modified_gmt":"2018-02-24T00:17:49","slug":"chopin-y-su-moja-bieda","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/edgarvidaurre.org\/?page_id=147","title":{"rendered":"Chopin y su Moja Bieda&#8230;"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"twitter-share\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?via=evidaurre\" class=\"twitter-share-button\" data-size=\"large\">Tweet<\/a><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.edgarvidaurre.org\/?attachment_id=148\" rel=\"attachment wp-att-148\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-148\" title=\"moja bieda II\" src=\"https:\/\/www.edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/moja-bieda-II.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/moja-bieda-II.jpg 500w, https:\/\/edgarvidaurre.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/moja-bieda-II-300x229.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chopin, nunca habl\u00f3 mucho de aquello que lo impulsaba, que lo animaba a componer y tampoco dej\u00f3 constancia escrita en cartas o diarios sobre los or\u00edgenes del &nbsp;lirismo tan pleno y lleno de esa nostalgia tan suya, tan personal. Su m\u00fasica a mi sentir, es lo m\u00e1s acabado desde el punto de vista po\u00e9tico-metaf\u00edsico. Es romanticismo si, pero con una calidad de abstracci\u00f3n indescriptible e intraducible, como no sea a trav\u00e9s de ese aliento contenido, de esa m\u00fasica conectada y surgida de las evoluciones m\u00e1s internas y secretas del alma. Ahora que despu\u00e9s de tantos a\u00f1os me he puesto a tocar sus nocturnos y bajo esta obsesi\u00f3n m\u00eda que me lleva a develar lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la m\u00fasica que estudio, me hab\u00eda sido imposible desentra\u00f1ar los secretos de Chopin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida amorosa fue igual de reservada. Y digo reservada pues la publicitada relaci\u00f3n con Aurora Dupin o George Sand no tuvo, (para Chopin por lo menos), el car\u00e1cter ni la contextura de un amor con contenido total y trascendido. Este poeta, como buen rom\u00e1ntico mantuvo la postura ideal de los tiempos y sus amores perfectos eran aquellos que cumpl\u00edan con la m\u00e1xima rom\u00e1ntica del amor no dicho. De hecho se sabe que mantuvo durante muchos a\u00f1os una devoci\u00f3n sublime por Constanza, a quien le dedico el Adagio del concierto en Fa\u2026 y todo el mundo lo supo menos ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, por fin he podido entender de manera lenta y conmovedora su tragedia, aquello que se esconde envuelto en el sentir de su Nocturno para piano solo en Fa No 1 Op. 15. Aunque reservado e introspectivo, Chopin ya entrado dentro de un proceso de maduraci\u00f3n espiritual y musical, hab\u00eda dejado de ser el joven de ojos tristes y de amor oculto por la joven Constanza para adquirir ese brillo especial que da la vivencia, la experiencia del contacto con su Elan Vital. En los a\u00f1os que dur\u00f3 la separaci\u00f3n de su amada Polonia, de sus padres y de Constanza, se constituy\u00f3 de manera definitiva el alma de este poeta. Fue sobre el a\u00f1o de 1834 que Chop\u00edn encuentra por \u00faltima vez a su padre y a su familia en la ciudad de Karlsbad en los ba\u00f1os termales\u2026 donde encontrar\u00eda tambi\u00e9n esta vez el verdadero e irresistible cuerpo del amor en la muchacha llamada Maria Wodzinska.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya de ni\u00f1os hab\u00edan correteado y jugado en los jardines, pero ahora su reencuentro se produc\u00eda en medio del proceso de maduraci\u00f3n de ambos. En el transcurso de toda su vida, Chopin s\u00f3lo fue feliz durante esos veinte d\u00edas de crep\u00fasculos y rosas, y toda esa felicidad pod\u00eda caber en las manos ahuecadas de Mar\u00eda. Los atardeceres en las terrazas de mayo, le hizo nombrar a su v\u00ednculo como El Crep\u00fasculo. As\u00ed lo escribieron en las innumerables notas intercambiadas, en las miradas, en los silencios, en las palabras susurradas, en cada flor furtiva que era dejada secretamente en el momento de los adioses\u2026 y esta vez, ya no fue el piano de Federico el que habl\u00f3, sino \u00e9l, en propia e inteligible voz, a trav\u00e9s de esos labios que Mar\u00eda describe como <em>los surtidores del aroma de las sombras\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chop\u00edn le pide a Mar\u00eda se case con \u00e9l y ella acepta conmovida y le pide solo treinta d\u00edas, para tener la aprobaci\u00f3n de su padre. Poco sabemos de aquello que vivi\u00f3 Chopin durante ese mes de espera y de ansiedad, m\u00e1s en algunas de las cartas a su hermana de esos d\u00edas deja ver su certeza en la felicidad inminente, su esperanza, su seguridad en las promesas recibidas por la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta le lleg\u00f3 el \u00faltimo viernes de noviembre en una carta formal y seca de Mar\u00eda en donde le ped\u00eda no verla m\u00e1s, haciendo \u00e9nfasis en la imposibilidad de cualquier tipo de v\u00ednculo entre ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda de su muerte, en el escritorio de Chopin, fue encontrado un paquete hecho de papel especial y atado con cinta rosada en donde estaban envueltas como si fuera un peque\u00f1o ata\u00fad, todas las cartas de Mar\u00eda, cada p\u00e9talo de las rosas furtivas y sobre el mismo a manera de epitafio la palabra <em>Moja Bieda,<\/em> que en polaco quiere decir mi tragedia\u2026 pero tragedia en t\u00e9rminos absolutos que abarcan tanto el \u00e1mbito f\u00edsico y espiritual de manera devastadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el maravilloso libro que el Maestro Alfred Cortot escribi\u00f3 sobre Chopin, pude enterarme que sobre la partitura original del Nocturno en Fa No 1 Op. 15 que estoy releyendo en estos d\u00edas, est\u00e1 est\u00e1n escritas las palabras <em>Moja Bieda\u2026.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chopin, nunca habl\u00f3 mucho de aquello que lo impulsaba, que lo animaba a componer y tampoco dej\u00f3 constancia escrita en cartas o diarios sobre los or\u00edgenes del &nbsp;lirismo tan pleno y lleno de esa nostalgia tan suya, tan personal. 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